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lunes, 14 de febrero de 2011

¿Para cuando Corea del Norte?

En los últimos días, hemos sido testigos de una serie de revueltas populares en Egipto que, parece ser, han puesto fin al gobierno de Hosni Mubarak. Es imposible prever el destino de este país en otras manos. No olvidemos que el señor Mubarak cooperaba con Occidente y que el nuevo gobierno egipcio puede caer en manos de partidos islamistas radicales.

Independientemente del futuro de este país, hemos de reconocer la valentía de este pueblo que, han considerado que estaban mal gobernados y han hecho todo lo posible para que se produjera un cambio de gobierno.
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Viendo estos acontecimientos, me resulta imposible no dirigir la mirada hacia Corea del Norte. No logro entender que los habitantes de dicho país no hayan despertado todavía de la pesadilla dictatorial que gobierna sus vidas desde hace años y que por ejemplo, dedica una tercera parte del PIB a gasto militar mientras la población muere literalmente de hambre.

Me gustaría despertar un día y escuchar en las noticias que "el pueblo coreano ha estallado contra su líder" y me gustaría escucharlo por dos motivos: el primero, porque un dictador habrá desaparecido y el segundo, porque una sociedad nueva habrá nacido. Como dijo Victor Hugo, "sólo viven aquellos que luchan".

2 comentarios:

  1. Es imposible, por que la respuesta del régimen sería el aplastamiento por la via militar de manera automática.
    No hace mucho, en el NYT un artículo señalaba que es prácticamente inviable un movimiento democrático en Corea debido a su absoluto hermetismo.
    No hay internet -salvo páginas autorizadas por el gobierno-,ni prensa, ni medios de comunicación, ni oposición al régimen.

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  2. Más tarde o más temprano, de una forma u otra, los ciudadanos y militares de este país se darán cuenta de que su situación es insostenible.

    Es cierto que si la rebelión nace en el pueblo, la masacre está asegurada; no obstante, debemos ser optimistas y pensar en la posibilidad de que la rebelión nazca en el propio ejército.

    Gracias por tu comentario,Natalia

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